Muchos alumnos no se esfuerzan0

Lectures (374) 10/02/2006, 08:59  |  La-Vanguardia.-MERCÈ-BELTRAN

Cuatro jóvenes con premio extraordinario de bachillerato analizan los problemas de la enseñanza en Catalunya

La educación se sustenta sobre tres pilares: familia, alumno y profesor. El orden de factores no altera el producto. Si los tres van al unísono, las cosas suelen ir bien; si una de las piezas falla, el edificio puede caer. Ésta es una de las reflexiones que se hicieron cuatro universitarios relativamente primerizos - tres chicas y un chico- durante una charla organizada por La Vanguardia sobre los problemas de la educación en Cataluña

Coinciden en que, de todo lo que han recibido en la escuela, además de los conocimientos, lo que les queda es que han aprendido a aprender, frase que pocos minutos antes ha pronunciado la consellera de Educació, Marta Cid, poco antes de entregarles los diplomas y el ordenador personal como recompensa por sus buenos estudios.

Montserrat Bastons: La escuela te enseña métodos que después aplicarás en la universidad.

Julia Costa: En la universidad vas más por libre y casi todo depende lo que hayas asimilado; irás mejor o peor.

Esther del Campo: Estoy de acuerdo. Yo no me puedo quejar de la escuela pública. Los profesores están bien formados. No he notado diferencia entre los alumnos de la pública y los de la privada.

Montserrat: Es que no la hay, como tampoco existe entre los que han estudiado en poblaciones pequeñas o en ciudad.

Benjamí Oller: Yo sí veo diferencia. En la privada se invierte más. Por ejemplo, en laboratorios. Y yo he llegado mejor formado a la universidad. Además, en la privada hay más libertad para ampliar horarios. Nosotros hacíamos 8 horas. Me han preparado muy bien y el nivel de exigencia que he tenido ha sido muy alto.

Julia: Las diferencias no están en los conocimientos sino en los procedimientos. En conocimientos estamos más o menos igual.

Esther: Creo que influye la masificación y la pública está más masificada. La educación no es mejor o peor si el centro es público o privado. El nuestro estaba muy bien.

Montserrat: El problema es la motivación del alumnado.

Benjamí: La mayoría hace el mínimo esfuerzo.

Laura, Esther y Montserrat: Sí, sí.

Benjamí: Se ha llegado a un extremo en el que todo el mundo opina y habla sin tener conocimiento de las cosas, sin base.

Julia: No hace falta ir al colegio para eso. Lee un periódico o escucha la radio y verás cuánta gente habla sin base. Hemos pasado de un extremo a otro. Estoy de acuerdo en que falta motivación y que la gente quiere conseguirlo todo sin esforzarse.

Benjamí: El papel de la escuela también es incentivar y enriquecer, además de transmitir conocimientos.

Montserrat: Los profesores son los que se encargan de motivar y enriquecer y lo suelen hacer bien.

Esther: El profesor se motiva si ve que el grupo se motiva. Son vasos comunicantes.

Julia: Al profesor lo quemas tú. Si tú respondes, él o ella también responde.

Esther: Si un profesor se encuentra con una clase que no le hace caso, ¡cómo va a tener motivación?

Julia: También pasa con algunas asignaturas. Amí la música me encanta, estoy haciendo la carrera de piano. Pero normalmente a la gente no le interesa, igual que plástica o gimnasia. Nunca he visto una clase de gimnasia en la que la gente se porte bien, y eso desmotiva al profesor porque se cansa de pedir que le presten atención.

Benjamí: En la pública hay muchas asignaturas que no son importantes, en las que no importa ser o no bueno, y eso motiva a cualquiera porque las saca fácil.

Julia: La familia también es muy importante para funcionar bien en el colegio. Necesitas su apoyo. Si los padres no dan facilidades, los hijos tampoco las darán. Los hijos hoy están muy solos. A mí no sólo me han apoyado, sino que me han acompañado y animado a hacer inglés y música desde pequeña.

Benjamí: Los padres son los que te empujan a hacer cosas. Yo empecé inglés por obligación muy pequeño, y ahora me encanta y sé inglés.

Montserrat: Coincido con esta idea. La presencia y el apoyo de la familia es básico

Esther: Ahora, como los padres no están en casa, los niños pasan la tarde delante de la tele o jugando a la play.

Julia: ¡Yo también he jugado a la play,pero había prioridades!

Montserrat y Esther: Son los padres los que te deben marcar las prioridades.

Benjamí: En mi escuela no había problemas de convivencia y además había confianza. Allí podías dejarlo todo sobre la mesa, incluso una PDA, y no desaparecía nada.

Julia: ¿A qué escuela ibas?

Benjamí: Al Aula.

Julia: ¡Ah! En la pública hay más variedad de gente.

Benjamí: Más inmigrantes...

Julia: No, no tiene nada que ver. Seguramente en tu escuela a nadie le hacía falta una PDA.

Benjamí: No es así, porque en mi escuela había y hay de todo.

Julia: En todas mis clases siempre ha habido buen rollo entre nosotros. Nunca hemos tenido conflictos importantes.

Esther: Piques siempre los ha habido y los habrá, eso es típico y normal.

Montserrat: Las notas muchas veces también provocan competitividad, y la competencia, en algunos casos, puede provocar problemas de convivencia. Yo creo que el sistema, con sus más y sus menos, funciona.

Julia: Como decía una profesora mía, nosotros somos los solistas y tenemos que hacerlo bien, pero de lo que se trata es de que el conjunto suene bien".


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