Adiós, Europa, adiós0

Lectures (474) 30/05/2007, 09:52  |  Magisnet. José M. LACASA  |  Etiquetes: #LOGSE, #LOE, #LOCE,

Con la aparición la semana pasada –y que MAGISTERIO les ofrece en primicia– de los datos de porcentaje de graduados en Secundaria superior para 2006, ya se puede afirmar que, matemáticamente, es imposible que España consiga cumplir los objetivos de Lisboa para 2010, al menos en dos de los cinco indicadores: abandono educativo temprano y logros de nivel educativo de los jóvenes. Además, los datos apuntan a que vamos a tener problemas incluso en la prórroga.

Graduados en Secundaria superior (20-24 años) en la UE-15, España, Francia e Italia.


FUENTE: Eurostat.
NOTA: Los datos de la Unión Europea se refieren a la de los 15, ya que para la de los 25 no hay datos antes de 2000

Abandono educativo temprano (18-24 años) en la UE-15, España. Francia e Italia.


FUENTE: Eurostat.
NOTA: Los datos de la Unión Europea se refieren a la de los 15, ya que para la de los 25 no hay datos antes de 2000.

Era algo sobradamente conocido desde la paralización de la LOCE, pero aún no era definitivo: por poner un símil futbolístico –no parece existir otra cosa en España durante estos días– todo el mundo sabe hace tiempo que el Nàstic estará el año que viene en Segunda, pero matemáticamente aún tiene posibilidades de salvarse.

El caso es que España, con la aparición del último dato de graduados en Secundaria superior (61,6%, dos décimas menos que el año anterior y una décima más que en 1996), y tras el análisis de las tasas de escolaridad entre los 16 y los 18 años, está matemáticamente en Segunda división, y sólo nos queda no hacer un excesivo ridículo: ya es imposible alcanzar dos de los cinco objetivos de Lisboa para 2010 en Educación.

Si a eso le sumamos que tampoco vamos a mejorar lo necesario nuestro nivel de Lectura en PISA –poco se ha hecho por recuperarse, y la distancia que nos separaba del objetivo en 2003 era abismal–, nos encontraríamos con que tres de los cinco objetivos, y justo los tres de Educación no universitaria, no sólo no se cumplirán, sino que es más que probable que nos quedemos muy muy atrás. En realidad, era seguro que tras la paralización de la LOCE España había perdido el tren de Europa en Educación, aunque sin los dos años perdidos entre el freno a la Ley de Calidad y la aprobación de la LOE tampoco está claro que se hubiera logrado. Sin embargo, las instancias oficiales seguían hablando del objetivo, hasta hace muy poco. Como ya publicó MAGISTERIO, el Ministerio reconoció implícitamente la imposibilidad de alcanzar el objetivo al ocultar, en un documento entregado a los consejeros, los objetivos reales, y sustituirlos por “tendencias”. Sin embargo, no han tenido rebozo en justificar la reforma de Bachillerato con tal objetivo

A cuatro años

Aunque una buena parte de los países de la Unión Europea tendrán dificultades para conseguir los objetivos marcados en Lisboa para 2010, España es el tercer país que se queda fuera de la carrera matemáticamente, tras Malta y Portugal (hay que recordar que ambos países tienen un PIB per cápita que apenas llega a dos tercios del español). Y aún faltan cuatro años para 2010.

Además, Malta y Portugal partían en 1995 de posiciones muy alejadas de España. No es el caso de Italia, por ejemplo, que en 1995 estaba a la par que nosotros, que mantuvo una evolución similar a la nuestra hasta 1999, y que desde entonces ha hecho lo necesario para acercarse a la media de la UE-15, mientras España ha invertido la tendencia. Por cierto, Italia tiene nuestro mismo PIB per cápita, y también ha tenido un crecimiento de la inmigración espectacular –aunque no tan elevado como el español.

Como puede verse en los gráficos, Italia ha mejorado su tasa de graduación en Secundaria superior 16 puntos desde 1995 hasta 2006, superando la media de la UE-15, mientras que España no ha conseguido mejorar ni tres puntos el indicador en estos once años. O, más correctamente, consiguió mejorar siete puntos hasta 2000, y ha conseguido perder más de cuatro desde entonces. Como bien sabemos, ese cambio alrededor del año 2000 que el Ministerio se ve incapaz de explicar más que con balbuceos, y que cada vez está más claro que sólo es achacable a la implantación de la Logse.

Matemáticamente fuera

Pero, ¿por qué estamos fuera a cuatro años? Para ello hay que entender que los indicadores europeos corresponden a intervalos de edad, y que por ello se puede predecir su resultado conociendo las tasas de escolarización y graduación en Secundaria superior en los últimos años. Los alumnos que hoy tienen 16 años tendrán 20 en 2010, por ejemplo, y 22 los que hoy tienen 18.

El abandono educativo temprano se mide entre los 18 y los 24 años, y los que han entrado en 2006 tendrán en 2010 22 años, y aún ocuparán un tercio del indicador. Si aún estamos en el 30%, y el objetivo es el 10%, sencillamente si mañana regalaran el título de Bachillerato (o FP de Grado Medio) a todos los alumnos de 18 años, no conseguiríamos cumplir el objetivo de Lisboa. Y más si tenemos en cuenta que a los 17 años ya habían abandonado los estudios un 25% de los alumnos en 2005.

Con respecto al porcentaje de graduados en Secundaria superior, el indicador abarca entre los 20 y los 24 años, cuyo último dato vio la luz la semana pasada (y que MAGISTERIO publica por primera vez en España), otro tanto de lo mismo: aunque los alumnos que han entrado en el indicador en 2006 tendrán 24 en 2010 (y, por tanto, si se regalase el título a todos los alumnos de 18 años a partir de este curso, sería matemáticamente posible alcanzar el objetivo), el hecho de que la tasa de graduación en Secundaria superior en España fuera aún del 61% en 2004, y de que en 2005 sólo el 62% de los jóvenes de 18 años hubiera obtenido o podría obtener un título de Secundaria superior (necesitaríamos el 85% para tener alguna probabilidad), hace que vuelva a ser matemáticamente imposible llegar al objetivo.

Es decir, que aunque el Ministerio quiera trasladar a la sociedad mensajes de mejora muy lejos de la realidad, y de que la prensa afin se empeñe en titular falsamente que los planes PROA han contribuido a la mejora de los indicadores europeos, el hecho es que estamos fuera de Europa, que no existe mejora sino estancamiento, y que en 2010 toca ponerse colorado porque en España nuestros políticos no han hecho sus deberes. Ya sólo queda saber a qué ministro le tocará dar la cara en 2010.

Estancados

Como saben los lectores de MAGISTERIO –aunque no los lectores de periódicos afines al Ministerio–, lo que el MEC y Mercedes Cabrera intentan vendernos como mejora es un simple estancamiento. El dato de 2006, que está dos décimas por debajo del de 2005, así lo confirma. Y las tasas de escolarización a los 16, 17 y 18 años, además de las tasas de graduación, no permiten ser optimistas: el estancamiento, con leves altibajos, está ya cantado para los próximos tres años. O, lo que es lo mismo, España no estará mucho más cerca que hoy dentro de cuatro años de los objetivos de Lisboa.

Lo que queda saber es cuánto más cerca estaremos, o si existe alguna posibilidad de salvarse del ridículo y podamos estar dentro de los que entren en la segunda vuelta.

Pues parece que no: aunque los datos sobre la Educación española tarden dos o tres años en conocerse, lo que sabemos de 2005 permite asegurar que estaremos a más de 15 puntos del objetivo en 2010, y eso en el mejor de los casos (es decir, que alguien haga algo en el Ministerio, por ejemplo).

No sólo eso, sino que, de no reaccionar, España puede verse superada incluso por Portugal de aquí a unos años. Al tiempo.


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